Las energías más densas del bajo astral residen en un plano dimensional que integra el mundo físico con el inmaterial. Es otra “realidad”, otra dimensión o escala vibratoria. Después de la muerte física, el cuerpo astral se separa del cuerpo y se dirige hacia la Luz. Pero no todas las personas fallecidas siguen el camino hacia la Luz.
La mayoría de los individuos, debido a las vibraciones que generan, ya sea por sus enojos, sus depresiones o su falta de evolución están en mayor o menor relación con el bajo astral que con cualquier otra cosa. Y al corresponder con el bajo astral, provocan que a su vez estén influenciados por las vibraciones que genera el bajo astral, incluso por las entidades del bajo astral que los impulsan a producir de más en más esa vibración negativa.Normalmente, las entidades del bajo astral pueden detectar a todo aquel cuerpo astral que emita una vibración similar a la que ellos poseen. Las entidades oscuras, y energéticamente más densas, son las que primero se acercan al doble astral. Si no es rechazado debidamente, este tipo de acercamiento puede convertirse rápidamente en un ataque.
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